El hombre que robó el avión de Alaska Airlines y lo estrelló: “No necesito ayuda, he jugado a algunos videojuegos”

El empleado de la aerolínea ha chocado la aeronave en una isla cerca de Seattle

El País

Un empleado de Alaska Airlines robó este viernes por la tarde un avión comercial en el aeropuerto de Seattle Tacoma, en el noroeste del EE UU, y lo terminó estrellando una hora después en una zona boscosa tras realizar una serie de acrobacias. La aeronave, que no llevaba pasajeros, cayó en la isla de Ketron, cerca de la ciudad de Seattle. Las autoridades locales aseguran que el incidente no tiene ninguna conexión con el terrorismo y que el autor es un “suicida” que viajaba solo. En una de las conversaciones que el hombre mantuvo con la torre de control del aeropuerto se describe como un “hombre roto”, confiesa que no tenía la intención de aterrizar y asegura que no necesita ayuda para controlar el avión porque ha “jugado a algunos videojuegos antes”.

El protagonista de este suceso, ocurrido a las 20.00 hora local, era “un mecánico de una aerolínea”, de 29 años, según ha informado el Departamento del Sheriff del condado de Pierce. La compañía le ha definido como “un agente del servicio de tierra”. “Las acrobacias que estaba haciendo en el aire o la falta de nociones de vuelo ocasionaron el accidente”, indicó el mando policial. El FBI de Seattle ha especificado a través de Twitter que la información recogida hasta el momento “no sugiere una amenaza terrorista”.

“El Control de tránsito aéreo ha estado en contacto con esta persona durante el breve vuelo antes de que se estrellara en la isla Ketron, una hora después de que saliera del aeropuerto”, ha explicado Gary Beck, presidente y consejero delegado de la aerolínea Horizon Air, que ha precisado que no ha resultado afectada ninguna estructura terrestre.


Las conversaciones entre el piloto suicida y la torre de control han sido publicadas por Broadcastify y Liveatc.net, dos páginas web que graban conversaciones de emisoras de radio. El hombre, al que llaman Rich e intentan convencer para que aterrice, se muestra preocupado porque haya personas en riesgo por su actuación y asegura que no quiere hacer daño a nadie. Durante, la charla, se interesa por cuántos años de prisión le pueden caer. “Esto a lo mejor es una cadena perpetua”, comenta. En otro momento de la conversación, aprovecha para pedir perdón a su familia por todo lo que ha hecho. “Tengo a muchas personas que se preocupan por mí. Se van a sentir decepcionados cuando lo sepan… Solo soy un hombre roto, tengo algunos tornillos sueltos, supongo”, añade en un fragmento recogido por el diario Washington Post.


En varios comunicados, la aerolínea ha dado muestras de solidaridad y cariño hacia la familia del empleado que ha protagonizado este suceso. El avión era propiedad de Horizon Air, una empresa subsidiaria de Alaska Airlines, según ha informado el aeropuerto Seattle-Tacoma, ubicado unas pocas millas al sur de la gran metrópolis del estado de Washington. Se trata de un turbohélice Bombardier Q400 diseñado para vuelos de corta distancia y con capacidad para 76 pasajeros, según informa Alaska Air en su sitio web.

Dos aviones militares F-15 persiguieron al avión, un bimotor de hélices Bombardier Q400, tras su despegue, pero no estuvieron involucrados en el accidente, según los servicios de la policía local. Un vídeo difundido en las redes sociales muestra el avión robado haciendo piruetas en el aire seguido de uno de los F-15. Desde la oficina del Sherrif han especificado que los pilotos “mantuvieron el avión fuera de peligro y segura a la gente de la tierra”.


John Waldron, autor de la grabación, le contó a la CNN que estaba caminando en Ketron Island cuando vio a los dos jets militares escoltar al avión robado: “Empecé a filmar, porque me resultó bastante extraño”. Después de pensar que era un vuelo de entrenamiento, el testigo se dio cuenta de que los dos F-15 intentaban controlar la aeronave. “Es increíble que haya podido enderezar el avión”, consideró Waldron, quien dijo que el avión llegó a estar “a no más de 30 metros de la superficie del agua”, antes de volver a tomar altura.

Según su relato, el avión se dirigió a Ketron Island, donde corrió a cubrirse y dejó de grabar.  “Cuando me di la vuelta, vi un destello de luz, luego el humo y pensé: ‘Dios mío, creo que simplemente se estrelló”, explicó Waldron.

El aeropuerto de Seattle Tacoma ha recuperado la normalidad tras este incidente. La compañía Alaska Airlines aseguró que estaba al tanto de una despegue no autorizado de un avión Q400 operado por una aerolínea hermana Horizon Air. Por el momento, se desconoce la identidad del piloto.

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