Falleció Alfredo Tobías Fragoso: Tuxpeño de corazón

Por Brianda Zamora

El pasado veintinueve de septiembre, fallecía de una larga enfermedad el profesor Alfredo Tobías Fragoso. Nació en Coatepec, Veracruz, pero vivió durante muchos años en Tuxpan.

Los recuerdos que tengo del profesor “Fragoso”, -como se le conocía- se remontan a mis años en la preparatoria.

Tuve la fortuna de ser una de sus alumnas. El me dio clases de historia y no recuerdo si geografía o filosofía. Fue una persona recta y respetuosa, y tenía un don para hacer que te interesara su materia. Era estricto cuando era necesario pero muy amable y dedicado para exponer su clase. Es de esos maestros que no se olvidan ni se olvidarán.

Trabajó durante muchos años en varias escuelas del puerto, entre ellas el Colegio Patria y la Escuela Secundaria y de Bachilleres “Manuel C. Tello” de la cual llegó a ser su director.

Durante el tiempo que viví en Tuxpan, posterior a terminar mi carrera, lo veía frecuentemente pues participaba activamente en la política; fue miembro distinguido del Partido Revolucionario Institucional y, a raíz de la muerte de Luis Donaldo Colosio un gran admirador; estuvo presente en muchos de sus homenajes.

El profesor Fragoso era amigo de sus amigos; sus hijos lo describen como un gran padre, un buen esposo y un excelente abuelo.

Uno de sus vecinos me comentó que formaba parte del patronato de la Iglesia de su colonia, no lo dudo, siempre pendiente del bien común; una persona ecuánime y honesta; un gran lector, muy culto y dedicado.

Era muy saludador, lo recuerdo siempre bien vestido e impecable. Un gran orador y una buena persona.

Curiosamente estaba en Tuxpan, cuando a través de Mario Mejía, ex Secretario del Ayuntamiento en la época en que Salvador Moctezuma fue Presidente
Municipal, me enteré de su fallecimiento y lamenté muchísimo no poder acompañarlo en su última despedida.

Su recuerdo permanece en todos aquellos que tuvimos el gusto de conocerle. He leído los mensajes de pésame que le han escrito a sus hijos a través de sus redes sociales, y todos coincidimos en lo mismo, un excelente y entrañable profesor, una persona recta y sobre todo, un gran ser humano.

A su esposa e hijos nuestro apoyo y respeto, y estoy convencida que leer los mensajes de sus alumnos hacia su maestro, les darán consuelo y paz.

Hasta siempre querido profesor, su recuerdo se queda entre nosotros para siempre; algún día nos volveremos a ver, y podrá darnos a todos, esas maravillosas clases de historia.

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