Por falta de apoyo MUAVI cierra sus puertas tras 14 años de intenso trabajo en la prevención de la violencia

 

 Por Inés García Nieto

 


El proyecto de Mujeres en Atención a Víctimas (MUAVI) de Tuxpan, Veracruz, modelo en 49 países de Latinoamérica y varios países de Europa en materia de prevención de violencia,  cerró sus puertas los primeros días de 2012. De ello habla Angélica Lara Torres, quien en nueve años fungiera como presidenta de esta asociación civil.

 

Las socias que conformamos MUAVI, explica, acordamos desintegrarla como asociación civil debido a la falta de ingresos que como agrupación necesitamos para seguir brindado apoyo a la población, a  los compromisos ineludibles con la Secretaría de Hacienda y los gastos eran permanentes; en mi caso, la pérdida de varios seres queridos afectaron la salud de mi madre y hoy, el cuidarla limita mi tiempo. Humanamente me es imposible seguir al frente de un programa tan completo, como lo diseñamos 20 mujeres de Tuxpan hace 14 años.

 

Tras decir que a las fundadoras como a ella, le duele en el alma no poder seguir con un programa de apoyo a la población que sufre violencia, porque sabe que el problema continúa, que siguen haciendo falta las conferencias, las pláticas en las escuelas, así como seguir canalizando a las víctimas a las instancias correspondientes.

 

Angélica Lara Torres, contadora de profesión recuerda que el sueño de apoyar a las víctimas de violencia en Tuxpan – a través de atención legal, médica y psicológica -, unió a Emy Cobos de Moctezuma y a la maestra Martha Silvia Sánchez González en la elaboración de un programa de prevención, y estas a su vez contagiaron a otras tuxpeñas para hacer realidad este ambicioso proyecto.

MUAVI AC nació con el objeto de trabajar en la prevención de la violencia de tipo física, psicológica y económica, pues la violencia tiene varios rostros, dice Angélica Lara. Lo que de la violencia se percibe es el sufrimiento de quien lo sufre, entre ellos mujeres, niños, ancianos, adolescentes y hasta los mismos hombres.

 


Las socias implementaron pláticas y talleres en las escuelas, conferencias en hospitales, auditorios y hasta el mismo penal, pues los que habían incurrido en violencia privando de la vida a otras personas, golpeado a sus esposas o desatendiendo las obligaciones paternas, también habían sufrido agresión, abandono y dolor en su infancia; por desgracia en una situación de crisis habían repetido la acción de agredir, por lo que ellos debían empezar por perdonar y pedir perdón.

Por ello en Tuxpan estuvo presente la escritora y conferencista María Eugenia Alvarado, la doctora en psicología Cristina Herrera, y muchos otros profesionistas relacionados con la conducta del individuo.

Motivadas con este propósito de ayuda, 20 mujeres dieron vida a la asociación civil en 1997. En octubre del mismo año las vicentinas de San Miguel de Allende, conocieron y retomaron su plan de trabajo. El 24 de febrero de 1998 lo registraron ante notario público, y a partir de ese año fue proyecto modelo en 49 países de Latinoamérica.

Dada la aceptación y lo valioso del proyecto MUAVI, a la AC se sumaron 20 mujeres más en carácter de cooperadoras. En 1999 el proyecto de prevención de violencia fue retomado en Paris a través de la UNESCO, en Bélgica; en España por la agrupación Escorial, y en Japón inspiró un Congreso de Mujeres.

En Tuxpan, MUAVI  reforzó su atención con varias instancias de gobierno, y entre ellas se menciona al Hospital Civil,  a la Subprocuraduría de Justicia, al Ministerio Público Especializado, al DIF, Derechos Humanos, Grupos Doble AA, Alanón, Narcóticos Anónimos  y la misma Diócesisa, quien le permitió trabajar con 200 jóvenes en Cerro Azul.

Y como la meta no solo era lograr que la víctima perdonara al victimario, sino que ésta recuperara su autoestima, también se organizaron cursos de carácter productivo.

MUAVI no llegó a cumplir sus 15 años, debido a que los apoyos económicos logrados a través de concursos nacionales se aplicaron en su momento; debido a que INDESOL Veracruz nunca les otorgó el apoyo prometido vía convocatoria. Sin embargo, las socias se reúnen estos días para formar un comité con el mismo propósito de prevenir la violencia, aunque ya no con los mismos alcances  de antaño, refiere la presidenta de la AC en nueve productivos años, Angélica Lara Torres. 

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