¡Salvemos al río!

 

 

Por Ramón Rodríguez Rangel

 


Fuente de inspiración de grandes pintores, (Olga Kokke, García Quintero, “Pico”  Deschamps)  y poetas, (Manuel Maples arce, José Luis Rivas), el rio Tuxpan se muere, a pesar de los esfuerzos del Ayuntamiento de Tuxpan por promover a través de un nuevo sistema de drenaje, el saneamiento del río, las descargas de aguas negras siguen todavía cayendo a nuestro canal fluvial natural.


Pero esto finalmente no es lo determinante, lo grave es la gran deforestación de la cuenca media y alta del rio Tuxpán, generando pérdida de suelos y con ello asolvamiento de ríos, esteros  y arroyos, afectándose hasta humedales.


El crecimiento de la frontera agrícola, en detrimento del bosque mesófilo de montaña y templado de encino, además de pino en la parte alta de la cuenca, ha sido un factor  importante en el agravamiento del problema, la deforestación está matando la vitalidad del río.


Aunado a lo anterior los asentamientos humanos establecidos a lo largo de arroyos y cañadas desde la cuenca alta del río, están vertiendo las aguas residuales que están impactando la biodiversidad de arroyos y ríos en toda la cuenca, disminuyendo su productividad y el nivel de vida de los habitantes vecinos de este sistema hidráulico natural, que manda señales internacionales de auxilio.


En temporada de lluvias es común ver como el río a su paso por la ciudad de Tuxpan, va arrastrando miles de toneladas de palizada que queda en los litorales del río en la alta montaña como residuo o recuerdo de la deforestación y mutilación de plantaciones, arboledas y humedales.


Hace apenas 15 años los tuxpeños podíamos ver como algo cotidiano, la entrada de “Toninas” o delfines, por el río, saltando sobre el agua, de repente estos mamíferos marinos, se ausentaron del puerto, la contaminación del río los ahuyentó.


 Además del interés del gobierno municipal de Tuxpan, por el rescate del río, hay fundaciones sociales que en forma permanente se están avocando al rescate del río Tuxpan, como la que lleva el nombre de don Pedro Hernández Maldonado y doña Elena Ramírez de Hernández, don Pedro fue presidente municipal de Tuxpan y junto a su esposa Elena Hernández promovieron el rescate del río, desde los años 80´s.


Ahora la fundación que lleva su nombre, lleva a cabo diversos proyectos para rescatar y proyectar el río Tuxpan, uno de ellos el de la donación de estufas ahorradoras a los vecinos de la cuenca alta del río, precisamente a los leñadores.


Esta fundación está anunciada en su portal que para celebrar el 70 aniversario del magnate tuxpeño Roberto Hernández Ramírez, hijo de don Pedro y doña Elena, están pidiendo donaciones para la compra de más estufas que eviten el consumo de leña, por cada peso que ponga la sociedad, la fundación, pondrá otro.


El observatorio marino Jaques Custeau que se está instalando en Tuxpan, por gestión del alcalde Alberto Silva, podrá contribuir con el análisis y la observación científica  internacional a frenar la contaminación del río.


 El gobierno del estado tiene la obligación histórica de apoyar a través de la Comisión Estatal de Agua, la activación del sistema de saneamiento de Tuxpan, de la planta de aguas negras y de la proyección de este que es el principal  tesoro natural de Tuxpan, su río.


Amenazado por el inminente crecimiento industrial en Tuxpan, por el grave deterioro ambiental de la cuenca alta, el río Tuxpan con el concurso y participación de sociedad civil y autoridades, tendrá que salir adelante en su nuevo reto, protegerse,  renovar su silvicultura, o morir.

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