Agustín Lara, verdad y leyenda a 40 años de su muerte Leonardo Zaleta presentó el libro

Verdad o leyenda, Agustín Lara fue recordado este 15 de enero “Día del compositor” en sala de Cabildo del Ayuntamiento de Tuxpan.
Los porteños presentes en la presentación del libro “Agustín Lara, verdad y leyenda”, del cronista de Poza Rica, Lenardo Zaleta, supieron que el flaco de oro además de supersticioso y ególatra, fue un caballero elegante, ególatra y mitómano, que se casó diez veces, nunca tuvo un hijo y su boda con María Feliz fue de “película”.
Interpretado por cantantes como Mario Lanz -gran tenor italiano-,Frank Sinatra, Armando Manzanero, Marco Antonio Muñiz, Roció Durcal, Vicente Fernández, Mijares, Luis Miguel y Plácido Domingo, Agustín Lara fue un compositor que abarcó todos los géneros: son, vals, paso doble, danzón, guajira, guaracha, bolero y blues.
Hombre de talento, bohemio empedernido y amigo de periodista y caricaturistas de su época como el chango Cabral, Renato Leduc y Malpica Mimendi, Lara admiró la belleza, discreción y talento en la mujer de su época, lo que lo llevó a casarse una decena de veces.
Una de ellas fue la potosina crecida en Tuxpan, Vianey Lárraga, joven que ocupó cuarto lugar en el certamen señorita México y cuya belleza la llevó a participar en la película “Tropicana”. Lárraga y Lara se  conocieron en Poza Rica y en 1959 se casaron por lo civil en esa ciudad.
En poza Rica una colonia lleva el nombre de Agustín Lara, y sus calles tienen  el nombre de sus canciones, dice el cronista Leonardo Zaleta.
Lara pudo casarse por lo civil la mayoría de las veces, comenta el cronista, gracias a la amistad que tuvo con Chema Lozano, entonces director del Registro Civil de la ciudad de México.
Con Ester Rivas se casó por lo civil y la iglesia, y se divorció dos años después. Con su segunda esposa se casó solo por lo civil y nunca se divorció, y con ninguna de sus diez mujeres tuvo hijos, aunque sí registró dos quienes fueron sus hijos adoptivos. Lara nunca pudo procrear porque debido a una hernia le fue extirpado un testículo, y por ello él se defendió con poesía y canciones, dijo el cronista oriundo de Poza de Cuero.
Agustín Lara es el mexicano más ilustre del siglo XX, por las estatuas que tiene en Madrid, Granada, Los Ángeles, La Habana, Buenos Aires, y en México en distintos estados, opina el autor del libro recién publicado “La Guerra de Independencia”.
Dijo al atento público norveracruzano reunido en la sala de Cabildo, del Ayuntamiento que preside el alcalde Alberto Silva Ramos:
En 1953 el gobierno del Estado de Veracruz lo declaró hijo predilecto y en Tlacotalpan, la Casa de Cultura fue bautizada “Agustín Lara”. En Pánuco su boulevard lleva su nombre, y quienes conocemos sus melodías lo llevamos en el corazón.
¿Dónde realmente nació Agustín Lara?
El autor de los libros “La danza de los voladores”, “La huasteca y su huapango” “postales de Papantla” “Teodoro Cano, tiempo sin sombra” y “Tajín, misterio y belleza” entre otros, y profesionista egresado de la facultad de Derecho de la UNAM responde:
– La vida de este artista nuestro, es todo un misterio. Su primera acta de nacimiento se encuentra en la ciudad de México. Fue registrado por su padre quien dijo que Agustín nació el 12 de noviembre de 1897, y viviendo el artista en Los Ángeles, California, dijo haber nacido en Tlacotalpan en 1900, sin embargo se sabe que hay dos registros más. Se cuenta que estando una vez en Tlacotalpan y teniendo una tarde bohemia en un yate con Malpica Mimendi, varias damas, algo de vino y muchos cigarros, la embarcación zozobró, el salvó la vida y al llegar a tierra expresó: volví a nacer. Posteriormente ya enamorado del lugar y haber compuesto “Veracruz”, Agustín Lara cantó a los cuatro vientos “haber nacido con la luna de plata y con alma de pirata”.


Leonardo Zaleta, se dijo, ha sido traducida al francés y al alemán por la trascendencia de su obra y Obed Zamora Sánchez, cronista de Tuxpan y director de Educación y Cultura, indicó que  Agustín Lara sufrió los rigores de la revolución mexicana al haber nacido a finales del siglo XIX.
Sin embargo, dijo el anfitrión, su sensibilidad poética permitió que la XEW lo convirtiera en estrella cantando con esa voz tan característica, que no hermosa, pero que llega al corazón.
En esta velada dedicada al compositor de las melodías “Solamente una vez” “Farolito”, Noche de Ronda” y Veracruz”, entre otras, la comunicadora Nina Salguero presentó poesías en voz de Lara, los jóvenes del grupo de danza “Semilla de Sol” bailaron el tango “Arráncame la vida”. Lupita y el cubano José Luis bailaron un danzón en honor al artista fallecido hace 40 años, y la cantante Jeazul, con su corazón de tuxpeña cantó Veracruz y Azul.

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